Si el frío ademas del cuerpo lo sientes en tu alma, deja que tu amor propio cobije tus recuerdos, que poco a poco se irán desvaneciendo hasta desaparecer y entrar en calor de nuevas y mejores vivencias.
Deja que floten como burbujas de jabón y que exploten en el aire o que por su fuerza de gravedad, más allá del piso, no pasen.