Sí, es cierto, exististe en mi vida pero ya no quiero aparezcas en algún momento.
Amanecí con el ánimo de olvidarte. Amanecí con todo esto que requiero o como se le llame, sea voluntad o hastío pero ya lo tengo puesto en mi decisión . Mi investidura emocional ya no está para someterse al recuerdo y menos con el tuyo; y te borro así de una vez. Sin calma alguna, sin remordimientos tal cual tú lo hiciste conmigo.
No es bueno recordarte , ya me di cuenta que no me hace bien saber de todo lo que ya fue contigo.
Ya no estás conmigo porque te quisiste ir cuando sabías bien que en nada fallé, pero te gustó jugar con mis sentimientos y estuvo bien, y así debió ser; entonces, en nada debes estar y en nada estarás. Te borro de todo así como debe ser. Me quito este peso leve de encima que ya no quiero estar cargando con basura ni estarla barriendo. No me valoraste, entonces que te vaya bien. Y me digo sabiendo… al momento que termine de escribir sobre esto ya nada de ti estará conmigo.
Lo que sigue pues.
Autor
Juan Carlos Gómez