Las mejores lecciones de vida son las que más duelen!
¡Nunca! ¡Jamás, expreses algo que no sientes! nunca preguntes cuando temas a la respuesta, así te sientas muy seguro, nunca lo hagas ¡nunca!!.
Esto me trajo solo el peor dolor que he experimentado. Pensaba que en meses estaría superado.
Larga se me hacía la espera para que terminara lo que no ha terminado. Pensaba que, como en ocasiones pasadas, quedaría mi ser reparado en tres o seis meses.
Desde aquel fatídico día que sintiéndome muy segura de su amor me quise comportar como la persona más sensata y comprensiva del mundo!!
Con una sonrisa que convencía a cualquiera. Cuando por dentro mi corazón se partía en mil pedazos, asustada como una criatura a la que la muerte le arrebata los brazos de su amorosa madre.
Quizá igual se hubiera ido, pero mi corazón me dice que fue demasiado pronto, para que mi mente lo asimilara.
Ninguna muerte cercana a mí a dolido tanto, ya que en éstas, la vida me dió la oportunidad de asimilarlo antes, amar hasta el último instante y a pedir el necesario perdón para dejar reposar el alma, con la esperanza de algún día volver a abrazar y prepararse para una nueva vida.
Nunca podré explicar el por qué, porque ni yo lo sé, ¿por qué esto me ha costado tanto?
Algo muy, pero muy grave debí hacer en mis vidas pasadas para seguir pagando, solo espero que con esto, haya saldo a mi favor.