Exprésese!! Ande exprésese!!
Aquí estaré por dos horas. Dígame todo lo que quiera decirme. Al fin que ya estoy curada se espantos (bueno, no es verdad, siempre sale algo nuevo) que después volveré a hacer lo que me venga en gana, a hacer mis tonterías que no les veo el fin.
Si quiere dígame lo que ya hace años me dijo, hiérame como aquella horrible noche, tal pareciera que me agrada el maltrato, pero no lo crea todo, como le dije alguna vez, creo que usted y yo terminaremos juntos nuestras vidas, y pienso: ¿entonces para qué hacer la maldad tanto tiempo?.
A menos que nos mate antes este maldito virus que está tan de moda y ni siquiera un adiós podamos decirnos.
O si quiere, dígamelo como aquella persona odiosa me dijo una vez: no me busques más, ya que me voy a casar, no sé con cual de las dos, pero me casaré, y no quiero que me molestes más. ¡¡Vaya estupidez más grande!! ¡vaya inmadurez del tipo! Y que ironía de la vida, para nada me costó olvidarlo y él regresó al mismo lugar del que huía.
Tan fácil que es decir adiós para siempre y no dar ni un pié para que pueda uno molestar. (bueno, no tan fácil, solo para las personas comunes, para las personas normales, y yo no me cuento entre ellas)
Pero así es la vida, el que no se quiere ir, no se va… Pero tampoco se queda… Y eso es lo grave del asunto…¡ Piénselo bien!! ¿Qué es lo que usted quiere hacer??
Hágale caso a esta loca que no deja de escribir, por que escribir es mi pasión y mi desahogo, usted ya lo sabe, le gustaban mis cartas.
O si quiere, podemos escribir un libro completo, uno que no tenga fin… Uno como esta historia, donde el personaje protagónico siempre se va y no se va. Y tiene miedo de quedarse pero no se atreve a irse.
Ándele!! Aquí estaré justo hasta las once…. Después… No lo sé. ..