A veces me causa miedo el pensar en ella o más aún mencionarla, por que el universo por lo regular se toma literal casi todo lo que pienso, (por lo regular, siempre lo negativo)
Pero estas últimas semanas no he dejado de pensar.
Y no es por que me sienta enferma ni mucho menos, pero he pensado si mi tarea en esta vida ya terminó.
Si la finalidad o propósito para la que fui enviada llegó a la meta, ya que no encuentro la razón de seguir.
He pasado unos días extremadamente monótonos.
(universo, sí! a ti te digo, no quiero sorpresitas, no lo tomes tan a pecho)
De pronto no le veo alguna meta importante, ni tampoco algún propósito interesante.
Y en mis ratos de que mi mente loca vaga, he pensado, ¿a quién podría hacerle más falta?
Mis hijos ya son grandes e independientes cada uno con sus respectivas responsabilidades e intereses, se valen por si mismos.
Quizá me lloren unos días, quiza meses, quizá nunca me olviden, pero ya no les soy indispensable.
Algunos temas legales, son los que me preocupan.
Pienso en la nena, en mi pequeña nieta, es muy joven aún y se cuánto me ama, pero tiene una gran vida por delante, quizá pronto se acostumbre a mi ausencia y solo me recuerde por los grandes y bellos momentos que hemos disfrutado juntas.
Está mi varoncito, ese niño que prontito! Muy pronto dejará de serlo, me hacía ilusión de que en su abuela encontrara algún consuelo, en esos momentos de desdicha que por lo regular pasan los adolescentes.
Y la grande, mi niña grande! esa con la que reestrené brazos para cargar de nuevo un bebé, esa niña no me extrañaría mucho, quizá los primeros días, pero ahora empieza a tener nuevas experiencias, a la abuela ha empezado a hacer a un lado.
Pienso en mis hermanos, nunca hemos sido como muy amantes de visitarnos, sería quizá como hacerse a la idea que me fui de viaje a un país lejano, del cuál sería muy difícil regresar.
Mis amigos!!! Ay mis amigos!! La verdad, son los que poco me echarían de menos. En realidad, para el concepto que tengo de lo que es una amistad, digamos que amigos, amigos no tengo ninguno, así que ellos no me preocupan mucho, es como tomarles por sorpresa mi partida, sentirlo mucho y darle el pésame a la familia y QDEP, «ya tienen un angel en el cielo para cuidarlos»
En esos tontos lapsus de locura que me dan, no encuentro algún aliciente que me llene la vida.
Mi rutina más importante del día se compone de comer, trabajar, dormir.
Medio trabajar para comer y comer para medio vivir.
Quizá esta pandemia ha hecho que mi mente divague y se vuelva más irracional, pero no es muy diferente a lo que había antes de ella.
Pero luego mi moral se aparece y me sermonea, zarandeando mi neuronas que dormidas están.
¡¡Que egoísta eres!!! ¡¡Que poco agradecida!!
Tantos miles de personas que ya quisieran tu monótona vida tomar, dormir-trabajar-comer, que las fuerzas mínimo les dieran poder para levantarse de una cama de hospital, y las calles que caminas sin fatiga recorrer para a ir a tu «monótono trabajo» ¡simplemente! Por tener un trabajo!! de poder degustar la comida que aún puedes preparar.
Tantas personas que con este tema mundial, ni siquiera tuvieron oportunidad de reaccionar. Muchas otras luchando con toda su voluntad.
Pero la muerte las acecha en cada movimiento, en cada respirar.
Pero mi cabeza es necia, y por más que intenta! y busca! No logra encontrar ese motivo que la haga recordar, que no soy dueña de mi vida, pero si de mi actuar.
Y solo piensa y piensa que tan difícil sería, en otra vida, empezar en una nueva oportunidad.
Y me pregunto, ¿que tan preparada estoy para esto?
Solo espero vida, que no lo tomes a mal y una lección me quieras dar y que al final de cuentas, cobarde me vuelva y me retracte cuando no haya vuelta atrás.
Universo escúchame bien! Estos pensamientos «cancelados» están, solo me quería desahogar, de estos momentos, que últimamente difíciles se han vuelto.
Una larga y plena vida me has de guardar!
Gracias!