Nunca te había visto así (mi sobrina al ver mi fotografía)
¡Nunca tía! ¡Te he visto sonreír, sí! ¡pero ahí estabas feliz, muy feliz! ¿Qué paso ese año que fue tan cambiante???
Y mis ojos se «aguaron».
Tenía ya rato que no me pasaba, pero al ver los recuerdos de ese año, mis sentimientos se agitaron, y reviví, sí!! Reviví literal las emociones de ese día, de esos días, de ese mes y ese año.
Es tan simple y fácil remontarme al pasado, y volver a sentir exactamente el momento, con todo lo que conlleva el recuerdo, pensamientos, sentimientos, emociones.
Será un don o quizá una desgracia, tener la capacidad de recordar con puntos, comas, «ies» y acentos, cada uno de mis recuerdos que marcaron tan fielmente los peores y mejores episodios de mi vida.
Fue el año de una relación que no duró. -contesté- Justo fue la fecha que estaba en la cumbre de la felicidad!
Además fue un viaje con el equipo de trabajo al que pertenecía, fuimos a Hidalgo y esa foto, fue de una dinámica, y yo me divertía como enana.
Estaba hasta arriba de mi rueda de la fortuna, tenía un super empleo, en una super oficina, con un super equipo, un super sueldo y una super relación.
Y también eso acabó. -dijiste muy a tu pesar, adivinando el episodio-. Lo siento mucho tía!
Todo se vino a pique -le conté- después de esa fecha, todo se fue desmoronando. Problemas en la empresa, la relación se empezó a tambalear, hasta el punto de terminar, pero con idas y venidas que acababan por marearme y a perder el equilibrio de mi conciente intelectual.
Fue un año de maravilla y a la vez fatal -le seguí contando-
Además acababa de perder 12 kilos y 20 años.
A medio año resultó la bajada en picada, el desamor se presentó y en seguida mi mascota enfermó, fue necesario despedirla y ahora me pregunto, si fui yo la que la enfermé de tanto dolor en mi corazón (dicen que las mascotas toman nuestro lugar cuando enfermamos), enseguida tuvimos que decir adiós a una persona demasiado querida y yo con la herida a flor de piel, difícil resultó. Al final llegó el despido, de pronto me vi, sin una entrada segura de dinero… Y así… Ese año terminaba.
¿Cómo quieres que todo eso termine en el olvido de mi extensa memoria?
¡¡Se aferran como sanguijuelas!!
Evité contarle, que al llegar de ese viaje, los días se convertirían en un estupendo, magnífico y mágico fin de semana.
Cuántas veces me he preguntado, en el silencio de mis recuerdos, dónde quedó ese corazón tan bueno y noble del que yo me enamoré, cuan duro debió convertirse para tener la sangre fría de mandarme al carajo!
Fue en el mejor tiempo récord de mi triste historia, de alguien que con tanta alevosía me mintiera, traicionara y abandonara.
Pero los recuerdos son solo eso… Recuerdos, tristes y amargos recuerdos, que solo hacen desequilibrar mi vida, y que van muy en contra de la batalla que creía ya ganada.
Mis ojitos se humedecen y los limpio con el cuello de mi blusa, antes que alguien lo note… Y así por siempre y como siempre, ocultando lo que ya debería haber sanado y dejado ir, cuál globo de gas, volando hasta perderse de mi corta vista.
