Sin lectura

Si recuerdo tus lindos ojos, es inevitable no pensar por qué me enamoré de ti… y no puedo negarlo… Creo que lo sigo estando, lo cual es muy triste, dadas las circunstancias.

Te había estado evitando en las noches, te escabulles en mis sueños y hasta el subconsciente trata de alertarme.
Primero fue Arturo, soñando que él me enviaba una foto del lugar que se encontraban en ese momento, celebraban algo, y claramente reconocí a tu jefa, fue la más visible entre unas diez personas más, incluyendo a otro compañero! Evité continuar reconociendo rostros.
Al siguiente día en mi sueños, estábamos en las oficinas, (diferente a las que conocemos) había también dentro, una celebración. Entre todos, recuerdo a Juan Carlos, que estaba feliz por haberse sacado en el sorteo una motocicleta eléctrica para su niño, y llovía!!
Llovía y recuerdo el piso del patio muy mojado, mojándose la caja de la moto que habían dejado ahí. 
En eso pasaste tú, sin siquiera mirarme, pero yo sabía que fingias, yo solo barría el agua encharcada y molesta por haber dejado tan grande basura a medio patio. En fin, solo fue tu imagen y se acabó.
Pero anoche fue distinto. Desperté con esa sensación de ¿¡En serio pasó!? Trataba de no olvidar y a la vez queriendo hacerlo y en flechazos en mi cabeza, supe que habíamos hecho el amor.
¿Qué sigue en mi siguiente noche? Estoy asustada!
Alguna vez me dijiste que dejarías de seguirme, y yo espero que así haya sido desde entonces y no sepas que sigo sin olvidarte.

Quizá sientas acoso o hartazgo!!
Y si acaso lees esto! Es por qué sigues aqui!! Y eso quiere decir que aún me recuerdas, que necesitas saber de mí!! que aún te importo!! O quizás, peor aún (peor para mí) que aún hay sentimientos importantes!!… y eso… Eso sería muy grave… aunque me digas y asegures, que todo va de maravilla en tu vida (cosas que no me interesa saberlas)… 
Entonces lo mejor, lo mejor es que no me leas.

Domingo

Como cada fin de semana, especialmente viernes y domingos, mi vida se cubre de briznitas de tristeza y melancolía.
Con una sensación de vacío y de no saber cómo aprovechar un día menos de vida.
Con esa punzada de falta de un abrazo fraternal y cálido.
¡No!  No fui hecha para vivir de ermitaño, ¡no me gusta!! pero parece que mi vida se empeña en demostrar lo contrario.
Mi sentimiento negativo siempre provocando a esa otra parte mía, la sensata y que razona…. Pero casi siempre termina ganando…
Nuevamente, dejaré como siempre que se salga con la suya, que fuerzas no tengo para discutir por eso.

Tu nombre en la arena

Surge tu voz de la noche callada, nombrándome las cosas que nombraba.
Mientras el mar besa una playa ajena
Yo busco en vano tu nombre entre la arena.
Yo busco en vano la luz de tu verano y aquellas noches anchas bajo el cielo.
Cuando tu piel se acostumbró a mi mano y mi frente a la sombra de tu pelo.
Y hay tanta adolescencia apresurada y tanta soledad arrepentida, que estás aquí y aunque no estás conmigo, vuelvo a encontrar tu corazón amigo, junto a las cosas que tocó tu vida.
Y hasta en el cielo la cruz del sur evoca antiguas alegrías que se han muerto y el faro al sur es una estrella rota, que nombra la vigilia de algún puerto.
Y hay tanta adolescencia apresurada y tanta soledad arrepentida, que estás aquí y aunque no estás conmigo, vuelvo a encontrar tu corazón amigo, junto a las cosas que tocó tu vida.

C. Barocela

Esa melancolía ya déjame en paz! Por que no te vas y me dejas vivir tranquila!

Sabes que para mí no hubo oportunidad de demostrar que era buena amante, buena amiga y compañera.

No me fue suficiente el tiempo, no me diste la oportunidad de soñar, de crecer junto a ti, de hacer de la vida una eterna aventura.

Cuánto ansiaba tu mano tomar, mientras en la arena nuestros pies plasmar. Besarte en la orilla del mar, hasta que el sol dejara el turno a la luna, y esta, con su hechizo de luz, terminara de enamorarnos.

Disfrutar el calor húmedo del mar, tu pelo y el mío, entrelazados, pegados en mi cara. Y yo acariciando el tuyo, lleno de «brisnitas» de arena.

Ah!! Cómo extraño tu pelo! Quitarlo de tu cara, para mirar tus bellos ojos! Tus ojos que un tiempo llegaron a brillar con los míos. Me encantaba pasar mis dedos por el contorno de tu rostro, salpicado de pequitas.

Si me concentro, puedo aun tener la sensación en mis manos.

Y el mundo se detiene a mi alrededor, en mi cápsula de amor me encierro, quedando solamente la sensación y yo, por que tú, tú ya tiempo que no estás.

Desde antes de que te fueras, tu brillo, tu mirada, tu pelo, tu boca, tus pecas, tu cuerpo y hasta tu aroma, conmigo ya no estaban.

Físicamente me abandonaron y por desgracia, viven eternamente en mi memoria.

Tengo en estos momentos, vivamente la sensación en mis manos y anhelo con todas las fuerzas volverte a abrazar y jamás dejarte ir.

Pero yo… Yo ya estoy cansada… Cansada de soñar…

Ladrón de sueños

Y de pronto ahí estabas, te quedaste mirándome como esperando mi reacción, escuché mi nombre y te miré fijamente, más nada nos dijimos, no pude ni siquiera ver tus ojos, traías tus eternas gafas oscuras.
Y desperté! estuviste en los últimos segundos de mi sueño. En los «otros cinco minutitos más» (después de sonar mi cuarta alarma)
Mi subconsciente te rechazó, yo sé muy bien que te rechazó, por eso me sacudió el hombro y abrí los ojos inmediatamente, similar a la sensación de un mal sueño y sintiendo un poco de alivio, combinado con asombro, por que claramente escuché mi nombre como si hubieras estado físicamente presente en la realidad.
Sabes que a veces pienso, imagino, sueño (despierta), que aún me amas, me extrañas y que te sientes arrepentida de haberte marchado. Y eso me sabe a burla, no escarmiento, pues  como siempre ha sido. solo son mis sueños.
Como aquellos sueños que solía inventar cuando aún no existías en mi vida, solo en mis historias clandestinas.
Recuerdo esa ocasión, la primera vez que me contaste que leíste la conversación ajena, esa primera vez que mi corazón latió rápidamente, al echar a volar mi imaginación, pensando que mi fantasía se hacía realidad, cuando me dijiste «pues sí, si es cierto eso que te contaron» (de pronto me vi, frente a ti, ruborizándome, esperando que me dijeras: es verdad, me gustas y desde entonces me has gustado,  pero no fue así,  ahora caigo en cuenta, que lo único que querías, era desahogar tu coraje y también mi permiso para reclamar al culpable por haberme dicho algo tan personal, algo que tú le habías confiado.
Ya habían pasado casi cuatro años o más de eso, pero lo seguías cargando y  por fin veías la oportunidad de sacar esa espinita.
Y desde ahí, debí sospechar que en tu vida, solo me querías para sacar, una y otra y otra espinita.
Para hacerme partícipe de la tristeza que venías aguantando de no sé cuántos años, al sentirte desplazada por la que era tu compañera.
Y yo, ingenua, desde entonces, creyéndome especial, desde el primer día que tuvimos esa famosa charla, yo no era el tema ni la protagonista principal.
Siempre estuvo de por medio, ella, él, ella y él y de nuevo ella y él.
Siempre, siempre, siempre!!!
Nunca pudiste cortar el cordón, siempre atado a ti, con nudos y remaches, con enmendaduras y añadiduras.
Y al parecer, ayudé hasta para hacerlo más fuerte y resistente.
Por eso, ya no quiero pensarte, por qué mi fantasía siempre me traiciona, tratándose de ti.
Creí que había encontrado la persona de mis sueños y me equivoqué.
Hoy ya no quiero soñarte, por que la fantasía contigo no resulta, por que aunque creíste que algún día me quisiste, para ti, al final fue un error, un error imperdonable, por que el lazo atado a ella, aunque tus manos un tiempo se quemaran, al tratar de que no resbalara, heridas estas estaban, en carne viva.
Pero aún así, decidiste que la cuerda de suave lana que yo te ofrecía, era demasiado buena para soportar el amor, ese amor que yo para alguien especial tantos años guardaba.
Por eso ya  no sueño, aunque cada acción que pasa en mi vida, un recuerdo te trae de nuevo a mi memoria.
No se vale! No se vale que yo lo haga, y tú, vivas tan tranquila.
Fue tan poco el tiempo compartido, que nadie dudaría, que no fueron diez años de vida a tú lado, aunque parecieran diez por tan intensa vivencia..
Como si fuera ayer recuerdo, que aún ya siendo tu pareja oficial, había que callarme cuando recibías una llamada, o hasta en mi casa había que guardar silencio, cuando alguien ajeno a nosotros entraba. Y peor aún, mis audífonos me pediste usar para no escuchar y que tranquilamente y sin temor a que tu tono te fuera a traicionar.
Nunca fui de ti,  aunque las canciones así lo dijeran. Hoy quisiera jamás volverlas a escuchar, y hasta me molesta que mi curiosidad me haya traicionado al preguntar, pues  esa de Franco de Vita, siempre estuvo vigente y ahora yo ya la quiero olvidar.
Ya no quiero pensarte, por que sé que tú, ya ni en la vida me haces.

Agosto

Si no fuera por que en agosto nació mi «Benjamina», diría que odio este mes, y sobre todo estos días.
Cualquiera diría que ya es mucho tiempo y que soy una loca desvariando, pero los recuerdos no ceden.
En seis meses viví todos los sentimientos a la vez.
Sentirme importante y bella.
Joven, divertida, extremadamente feliz, tan yo, tan llena de vida,  lo mejor de mi existencia.
Una profunda y angustiante tristeza.
Celos a rabiar!!
Una inmensa desconfianza, eterna inseguridad.
He llorado los últimos cinco años, más que toda mi vida, desde que tengo uso de razón.
En medio año me sentí viva, me sentí ser esa mujer que deseo ser, fuí para mí misma, esa  persona ideal.
En medio año quedó destrozado mi ego, mi orgullo quedó tirado, pisoteado y arrastrado, sangrando hasta llegar a la agonía.
No! No me gustan estos días.
Pareciera que ya es mucho tiempo, pero mi orgullo me vuelve a recordar, que no le fui especial ni suficiente para amar.
Las mariposas de mi vientre, convertidos en dragones ahora están, y cada mes de agosto, vuelven a despertar.

Nuevo ciclo

Está por iniciar un ciclo escolar más.
Un ciclo que será muy diferente.
Ya no veré pasar a los pequeños, con olor a uniformes nuevos, zapatos relucientes y muy bien peinados.
Con sus mochilas a sus espaldas, sonriendo, felices de volver a reencontrarse con sus amiguitos de colegio o por saber cuántos compañeritos «nuevos» tendrán. Quizá medio asustados al enterarse que la maestra «regañona» les dará este año.
Los más pequeños, con ojitos de asombro. Tomados de la mano y jalados por mamá, algo renuentes, con la incógnita en sus caritas.
Este será un inicio diferente, sobre todo para los que recién ingresan a cualquiera de los 3 niveles. No tendrán la oportunidad de experimentar el inicio de curso, la experiencia del cambio en sus cortas vidas.
No saben cuánto voy a extrañar igual que ellos, ese trajín de los primeros días.
Ya los extraño desde hace 5 meses. La vista desde mi trinchera no ha sido igual desde que no los veo pasar.
Y pareciera que no, que solo es cuestión de economía, pero la verdad, es que me está entrando una extraña sensación de melancolía.

Les deseo de todo corazón, que el comienzo de este nuevo ciclo, les sea leve.
-A los maestros, con mi más profunda admiración, les deseo que sigan teniendo ese don de enseñanza y sabiduría, ya que el cambio para ustedes también ha sido exhausto y que el nuevo sistema les permita dar a conocer de una manera divertida e interesante para sus alumnos.
-A los padres de familia (abuelos, tíos, etc) que Dios les otorgue una fácil asimilación, para saber como ser brazo derecho de los maestros y poder transmitirlo a los pequeños, que se llenen de paciencia y mucha fuerza.
-A los niños, que ya están ansiosos por salir a la calle y vivir una vida normal de juegos y aventuras, deseo que sus pequeñas mentes estén receptivas para empaparse de todo lo necesario para seguir creciendo académicamente.
Y esperando de corazón, que pronto podamos hacer de nuestras vidas, lo más parecido a nuestro ritmo anterior.
Con ansias espero el día que pueda volver a verlos pasar, con sus mochilas pesadas en sus espaldas y sus caritas sucias al regreso de sus clases.
¡¡Mucha fuerza!! ¡¡Mucho ánimo!! ¡¡Mucha fortaleza!!
¡¡FELIZ INICIO DE CLASES!!

Kilómetros por hora

Y de pronto ocurre.
Esa insoportable sensación de vacío en tu vida, esas ganas de correr hacia la nada. Correr, correr y correr a campo traviesa, encontrarse de pronto a orillas de un abismo…. Pensarlo una, dos, tres veces…. O sería mejor no pensarlo…
Y de pronto estás en el aire.. . Girando incontrolable, con las manos y piernas extendidas, a 200 kilómetros por hora, tu pelo vuela, está sobre tus ojos como si quisiera ocultarle la realidad,  tu corazón se acelera, tanto, que quiere salirse de tu pecho, tu cabeza no deja de calcular el tiempo que necesitas para llegar al piso… Y es demasiado tarde, no hay vuelta atrás!!!
Y pareciera que ante tus ojos pasan miles de imágenes, mucho más rápido que tu caída libre.
De pronto todo se detiene,  empiezas a descender como una pluma, liviana, ágil, frágil  pero fuerte a la vez, planeando lentamente, quieres acelerar y no puedes.
El aire te empuja, te vuelves impotente ante semejante control fuera de tu voluntad.
Tomas impulso y te asusta, empiezas a bracear, como queriendo nadar en el aire, lo cual es imposible, no hay agua, quieres retroceder y sabes que es imposible… Da miedo, eres cobarde…
¡¡No!! ¡ no lo eres!! simplemente a veces no puedes, no entiendes cosas, y flaqueas.
La calma llega, están tus pies descalzos,  plantados a la orilla del abismo, pisas unas pequeñas piedras que ruedan al precipicio.
Y tú, tú estás a salvo, esperando no volver a pasar por una crisis existencial…

Contradicciones

A lo largo de la vida adulta, donde se supone que con la experiencia tomada de los años, debería ser cada vez más  y te das cuenta que de nada sirvieron todos los amores y desamores pasados.
Y debería ser que  los años  se transformaran en  madurez mental y emocional,  y al final te das cuenta que para estos asuntos del corazón, poco o nada te sirvieron las vueltas al sol.
Cuando llega el amor regresas a tu ilusión de infancia, de adolescencia, de juventud. Te conviertes de nuevo en ese niño juguetón que tanto extrañabas.


Y te desilusionan y creen que por ser viejo o vieja, por haber transcurrido tantos años de experiencia deberías tomarlo de la manera más responsable, madura y adulta.

Cuando por un lado te atosigan diciendo,
*Lucha por lo que quieres
*Donde te sientas feliz ahí es
*Nunca sabrás si es lo correcto si no lo intentas.
*Si puedes soñarlo, puedes hacerlo.

Y por el otro te dicen:
*Cuando sientas que ya no te quieran, suelta, quiérete, retírate dignamente de ahí»
*Cuando te acuerdes de él (o ella) y duela, mándale luz»
*Lo que resiste, persiste»
*La felicidad está dentro de ti.
*Lo que es para ti, se quedará.
*No llores por que algo ha terminado, sonríe por que sucedió.
*Que si no fue, es por que no era para ti.
*El tiempo cura las heridas.

Y bla, bla, bla… Todas esas frases cursis, emotivas,  queriendo entrar a tu cerebro para consolar el corazón.

Y yo no puedo, (o quizá no quiera), no puedo enviar luz a quien me hirió y desearle que viva feliz con alguien más, quizá alguien lo logre, alguien que no soy yo.


Por que fui engañada, por que fui traicionada, por que viví en tan poco tiempo e intensamente un amor que creía verdadero, el único, grande y verdadero amor.
Cómo no llorar! Y cómo sonreír!! ¿por qué si pronto terminó?

«Adiós no siempre significa un final, si no, un nuevo comienzo» eso dicen!!
Adiós siempre es un final, siempre será un final de algo, así como siempre habrá un comienzo, un comienzo que no debería tener nada que ver con lo que terminó.

Es duro dicen, es duro ser el que se va, pero no es muy fácil ser el que se queda.

Y por no soltar me acusan que soy cobarde, que no me amo, que me hago la víctima y que siempre viviré sufriendo, que me he hecho adicta al dolor,  por no aceptar que nunca me quisieron, que nunca me amaron.
Y mi orgullo se revela, y reclama, despotrica!!! Y duele!! Duele por que lo creí todo!!
Por que fui estúpidamente ciega…
O quizás no… Quizá solo quería dar todo el amor que estuve acumulando y esperando por años para alguien especial… bastante especial y sublime, que por fin llegó…arrebatándolo todo, para huir cobardemente.

Estoy cansada de oír que si no me amo, no podré amar a alguien más. Y todos ellos que saben!!  es tanto el amor que me tengo, que sería muy egoísta de mi parte no compartirlo con alguien más.

Dicen que debo aprender a vivir sola. ¿Cuántos años mas se necesitan para aprender?
Por que justo cuando me sentía tan bien conmigo misma, llegan y borran todo ese tiempo ganado! todos los años de soledad acumulados se fueron en un instante, en un pestañeo.

Y no es que sea necia, simplemente aún mi corazón no lo procesa.

Negamos que estamos cansados, negamos que tenemos miedo, negamos que deseamos tener éxito y lo más importante, negamos que lo estamos negando.

Y así la vida pasa, trayendo solo edad,  arrugas y canas… Y con menos probabilidad de que en verdad, algún día, alguien me quisiera.

Puntos suspensivos…

Yo tampoco quiero morir sola…
Quiero morir rodeada de mi familia y de mis verdaderos amigos…

Yo también quiero vivir,
Quiero vivir rodeada de mi familia y de muy buenos…los verdaderos y mejores amigos…

Hoy pensé en ti… Y en tus cálidos brazos…. Y me hicieron falta… Y me han hecho falta en estos días grises…

No sé por qué el universo que por algún tiempo fue mi gran amigo, mi mejor aliado… hoy se ha vuelto contra mi…

Que pena… Debimos ser mejores amigos…
Pero nos tocó ser los peores enemigos…

… Y aún no aprendo a decir adiós…
Aún no quiero decir adiós… y esto me está rebasando…

… Quizá algún día….

Perdón…