Mentiras intensas

Cuando ella lo expresa con imágenes y letras. Solo nace en mi un poco de duda
Quizá es el orgullo que inhibe un poco mi locura.

Y que dicha la tuya, dicha que dices sentir, que hoy como hace diez años, todo siga igual al lado de ella.
Y así en esa proporción de tu dicha es mi desilusión, la desgracia que se siente desde hace cinco para mí.

Y que lo escribas tú si me duele.
Por que eso confirma mi teoría, como nunca nadie en mi vida lo había hecho, llegaste a mi con mentiras, hartas mentiras!!

Te atreviste a enamorarme, y lo que solo en mis fantasías yo vivía, ilusa, tus mentiras con tequila me bebía.
Tu amor fingido, el que yo creía grande y verdadero.

Y así, un día decidiste que ya era tiempo y sola me dejaste y aún más sola que antes.
Aunque me jurabas que eras diferente, que tú conmigo no jugabas.
Mientras yo todas, toditas tus mentiras me tragaba… ahogándome mientras te abrazaba … y te amaba… te adoraba! por todos los medios yo todo te daba.

Quisiste y dejaste que fuera tuya y no sé en ese momento, qué en tu cabeza pasaba.
Y muy alto me elevaste! Y de pronto, sin aún saber volar decidiste que era tiempo de soltarme.
¡¡¡Sabías como matarme!!!

Lo único que tú querías, a tu nido regresar, que yo ya no te era suficiente, que extrañabas los malos ratos que otras te hacían pasar.

Y yo, yo no pude detenerte, mi fuerza no fue suficiente, pues mi amor contigo se marchaba, junto con tus mentiras las miré, de la mano alejarse.

Fuiste el amor más traicionero que en mi vida yo experimentara.
Y ahora lo comprendo, mis ojos, mis sentidos ya se abrieron.
No querían aterrizar, no querían reconocer, que esta historia no había tenido un final feliz.

Nunca me amaste, ahora ya lo entiendo, ahora que tus mentiras ya no tengo.
¡¡Sigue sintiéndote dichosa!! que en la misma proporción, yo estoy logrando olvidarte.

Tal vez, si te hubieras quedado…

Quizá tus fines de semana conmigo, no fueran de ruido y bullicio. Con esos «ires y venires» desde el viernes,
Pero hubiera habido por más necesidad, un remanso de paz, descanso y relax.
Como premio para cerrar una ardua semana, Muy probable el jacuzzi elegiríamos. Aceites aromáticos en nuestros cuerpos y por turnos en un masaje resumiríamos.

Conmigo no creo que tendrías que escuchar por siempre música de banda, norteña, Trakalosa o mermelada.
Pero te hubiera invitado a cantar con Ana Gabriel, Pablo Alborán, Adriana Foster, Carlos Rivera… Yuri y Juan Gabriel.
Y bailar y soñar… Nuestros cuerpos sin despegar.

En el refrigerador, quizá no habrías de encontrar una cerveza, pero si, unos cubos de hielo para enfriar un buen tequila azul, 1800 o Don Julio, combinado con sangrita, toronja, sal, limón y una buena compañía.

Yo no te regalaría un ramo de rosas en cada cumpleaños, con un globo atado y enviado por mensajería.
Para si tendría de sorpresa, en un día cualquiera, una rosa, comprada en el mercado de flores o quizá a una anciana que se acercara para ganar una moneda y llevar el pan a su mesa.
La acomodaría en tu abundante y negra cabellera o improvisaría un florero en una botella de refresco vacía, la adornaría con un listón azul.

Yo para ti, quizá nunca tendría un anillo, que sellara mi amor por ti y un compromiso, no lo necesitarías.
Pondría en tu mano una pulsera china o mejor aún, una artesanía, hecha de conchitas de mar o plata ley mexicana.

Yo no te llevaría al Chai o al Starbucks a comprarte un café americano.
Yo te invitaría a Cachito de Cielo, tomaríamos y comeríamos la especialidad mexicana de la casa, mientras a la luz de las velas, escuchamos música ligera.

Si me hubieras esgogido, de seguro conmigo no tendrías un cuerpo joven, firme ni fresco, pero de seguro si, blanco y suave. Y te hubiera deseado y amado noche tras noche.

En la pared quizá faltaría un título universitario.
Muy probable en su lugar, habría repisas con libros atiborradas.
Una foto tuya y mía tomada en una celebración familiar y tal vez tu mamá a mi sí me querría.

En compañía nuestras series disfrutaríamos… Nada de la Reyna del Sur, el Chapo o ingobernable… Quizá… la casa de las flores y Luis Miguel.
De seguro sí Merlí, la casa de papel, Velvet, Outlander, breaking bad … Entre muchas más.
Quizá te forzaría, a que me esperaras y no adelantaras sin mi ningún capítulo, pero bueno, eso podría estar sujeto a previo aviso.

En una noche deschabetada, quizá una vez cada tres meses, haríamos una parada, en un bar de strippers o música acelerada.
Pero lo compensaría, muy seguido, en ese lugar especial, con una hermosa melodía de jazz, a media luz en un piano bar, o en la disco oldies a bailar.

Eternos se me harían tus viajes pero nos desvelaríamos mirando nuestros rostros por la webcam.
Y de seguro, el regreso a casa sería una fiesta única, nuestros cuerpos como imanes con polos opuestos, separarse sería muy difícil de lograr.

Pero, aunque mi mente no termine de asimilarlo y mi corazón se niegue aún aceptarlo
…. quizá justo por esto y bueno…. quizás mucho mas … es por lo que conmigo ahora tú no estás….

Mar de arena

No es posible!! Cuando mas segura me siento. Cuando creo que todo irá bien y que empiezo a superarlo, apareces en mi vida y todo se va al carajo!!!

Por eso te quiero lejos, por eso necesito desaparecer todo rastro que me hizo adicta a ti, por desgracia no encuentro el método ni el antídoto para hacerlo y mientras mas lo busco mas sola y desamparada me siento.
Perdida en el océano de mis recuerdos y el dolor de saber que no me amas y que nunca lo hiciste.

De darme cuenta que no me quieres ni necesitas a tu lado. Y con el coraje, desdicha y desilusión en la que me envolviste, que solo fuiste una ilusión en medio del desierto.

Cuando mas sedientas nos encontrábamos, cruel es volver a la realidad, que el oasis que encontré sólo fue eso, una triste ilusión de mi mente confusa y que por un momento apagó la sed que me agobiaba. Dejándome sola y en agonía en este inmenso mar de arena que me quema y me mata lentamente.

28 07 16

No quiero

….Yo no quiero prometerte, quiero darte sin compromisos ni pactos,
ponerme en la palma de la mano el deseo que caiga de tu boca sin espera.
ser tu aquí ahora.
….yo no quiero hacerte el amor
quiero deshacerte el desamor
yo no quiero ser recuerdo mi amor,
quiero que me mires y adivines el futuro.
Elvira Sastre

26 07 15

😔

Muchas yo….

Me dolió

Saberte con ella, imaginarte con ella, te juro me duele, me duele porque luchaba por imaginar que no era cierto, luchaba por creer que por algo me seguías buscando, que por algo me escribías y hablabas, quizá mi mente me traicionó, que carajo, fue el corazón…

Me enamoré de verdad y no fui correspondida, me enamoré de verdad y mi corazón hecho trizas está.

Ahora detesto no olvidar el café de tus ojos, ni tus palabras al oído.

Me enamoré de verdad y en un segundo la primavera se volvió invierno.

Y me dolió, te lo juro me dolió, porque yo si me enamoré de verdad… Y ahora con lluvia cayendo de mis ojos;
me dolerá siempre tu último «te quiero», aquel que sin darme cuenta le pertenecía a alguien más.

– Gaby G

Despedida tardía

Es raro, a estas alturas, hacerte una carta para decirte adiós.
Pero antes de eso, quiero compartirte algunas cosas que no me fue posible decirlas cuando estabas a mi lado.
Entre ellas la que más pesa en mi conciencia es que te elegí como padre de mis hijos, no como compañero de vida.
Yo no podía concebir la idea de tener hijos que no fueran de ti, y sabía que eso solo podía ocurrir si me casaba contigo, por la situación que vivía en casa, no era moralmente correcto que fuera una madre soltera y para ser sincera, en mi pensamiento cabía la posibilidad de que si nuestro matrimonio no funcionaba, la separación sería mejor visto que vivir con el señalamiento de por vida para una mujer sola y sus hijos sin padre.

La sociedad es más dura con las criaturas cuando no se conoce al padre de estos a que si son hijos de padres separados.

También quiero que sepas, que fuiste el amor de mi vida, que aprendí de ti demasiado, quizá más de lo que debí a mi corta edad, algunas que me dejaron marcada psicológicamente y otras que me hicieron madurar rápidamente, aprender y crecer intelectualmente.

Quiero decirte, que luché por nuestro matrimonio hasta donde mis fuerzas emocionales me lo permitieron, y sabía que nadie me juzgaría por eso.
Eras tan inteligente, que aún sigo pensando cómo es que la enfermedad hizo que perdieras la batalla.
Solo Dios sabe cuánto le pedía que tú reaccionaras, lo intenté con meditaciones, orando, visualizaciones que aprendimos juntos a practicar, chantajeándote, poniendo de por medio a nuestros hijos, todo lo intenté y sabía también cuál era tu lucha interna por cambiar, pero siempre volvías, una y otra vez a caer, y yo te esperaba con miedo, no miedo físico, era un miedo emocional que me enfermaba y terminaba por enfermar a nuestros niños.
Me sentía sola aunque tú siempre estabas, estabas físicamente, pero no eras mi apoyo en ningún aspecto. Y terminé cansándome. Y hubo quien aprovechó la situación, me habló bonito y caí.
Y eso hacía que mi conciencia ya no viviera tranquila, había quien atendía mi cuerpo, alguien con quien realmente me hacía sentir bella, que no mencionaba ni por error, por que no le parecía que yo lo fuera, una mujer frígida, como alguna vez (o creo que varias) te atreviste a decírmelo y terminé por creértelo.
Sentía que no era perfecta o normal. Y al entregarme a otros brazos el hechizo se rompía y podía demostrarte que no era la etiqueta que tú me habías puesto.
Quiero decirte, que no te odio, a pesar de tanta infelicidad que pasé, aún después que te tuviste que salir de casa.
Tus hijos me acusaban, sobre todo tu mujercita, por qué el niño calladito siempre estaba.
Y me siento en ratos culpable de haberlos dejado sin padre, pero la vida así ya no era vida. Y el ejemplo no quería que ellos lo vivieran.

Hubiera sido lindo, que a tu hijo le hablaras de esos temas que tanto te gustaban.
De pronto, quizás entre sus vagos recuerdos de ti, una revista de ovnis que tú dejaste él hojeaba,
Tu hijo es más reservado, pero mira, con él, hubiera sido tu oponente en el fútbol, y en eso también me siento divertidamente culpable, fui yo quien sin proponérmelo, desde aquella vez que por molestarlos (a ti, a tu papá y hermanos) de chiva rayada lo vestí, nunca volvió a quitarse la camiseta. También en su forma de comportarse me da miedo, a veces, cuando lo veo, siento que te estoy viendo a ti, es un buen hombre, muy buen trabajador y ama profundamente a sus hijos, el trato hacia ellos es similar al que tú le dabas.
Y ahora me pregunto, si serías feliz jugando con tus nietos, tres divinos niños, diferentes entre ellos.

Tus hijos recuerdan muy bien que música te gustaba y que ahora, cuando la escuchan se nota que los invade la melancolía.

A tu hija, que es muy parecida a ti, es una «hippie» inteligente, moderna y avanzada, pero le hubiera encantado como dice ella, escuchar juntos la música de tu tan querida Janis Joplin, «la bruja galáctica» música que a su edad, es extraño, pero le agrada, también un poco de rara como tú en la vestimenta, rara pero bella, hubieran sido la pareja perfecta para hablar por horas de los temas que te apasionaban.

Y pienso, quizá sí yo hubiera puesto más de mi parte, esas cosas hoy juntos las estuviéramos disfrutando. Y yo de la mano tuya, viviendo momentos de pareja madura, ya sin compromisos con nuestros hijos, lindo hubiera sido, aprender a bailar juntos, darnos nuestras escapadas los fines de semana.
Pero me pregunto ¿qué tanta parte más me hubiera costado?
Y es cuando me digo justificándome y quiero liberarme de este lastre que me pesa tanto, que cada quien es responsable de la vida que Dios nos regaló y que así como tenemos libre albedrío, así mismo nos dió la sabiduría de saber balancear nuestras experiencias de vida.
Así que hoy decido, que quiero soltar esa angustia de creer que no di lo suficiente, o de creer que yo ya el destino en mi mente inconsciente, lo tenía armado.
Algo que bien aprendí de ti y que creo fielmente, que vivimos vidas en diferentes planos y que las oportunidades nunca dejarán de darnos.

Si fallamos en ésta, en la otra tenemos que ponernos más abusados, por que para atrás no debemos caminar si queremos seguir evolucionando.
Quizá ya camines de nueva cuenta en este plano, o quizá ya me topé nuevamente contigo, puede ser también que no estés listo aún y te estarás preparando para no volver a fallar.
Cualquier cosa que sea, aquí o allá se que mis errores las habrás comprendido y perdonado. Que yo igual, solo como una experiencia te prometo recordar.

Y aunque tenía mucho que no pensaba en esto y que se que muchos momentos que hoy añoro los desperdicié y que muy pocas veces te lo dije, Te querré siempre…. siempre!!

DEJA IR A LA GENTE QUE NO ESTÁ LISTA…

No es una actitud de soberbia ni de orgullo, sino de congruencia, seguirás amandolos pero con otra perspectiva, desde otro nivel de compresión, entendimiento y consciencia.
Es la cosa más difícil que tendrás que hacer en tu vida, y también será la más importante: dejar de estar vinculado con aquellos que no están listos para amarte.

Deja de tener conversaciones difíciles con gente que no quiere cambiar. Deja de aparecer para la gente que es indiferente a tu presencia. Deja de dar tu amor y energía a la gente que no está lista para amarte.
Sé que tu instinto es hacer todo lo que puedas para ganarte las buenas gracias de todos los que puedas, pero también es el impulso que te robará tu tiempo, tu energía y tu cordura.

Cuando empiezas a aparecer en tu vida completa y completamente, con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo va a estar listo para encontrarte allí.
Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres. Significa que tienes que apartarte de las personas que no están preparadas para amarte.

Si eres excluid@, insultad@ sutilmente, olvidad@ o fácilmente ignorad@ por las personas con las que pasas la mayor parte del tiempo, no te estás haciendo un favor al continuar ofreciéndoles tu energía y tu vida.
La verdad es que no eres para todos, y todos no son para ti. Eso es lo que lo hace tan especial cuando encuentras a las pocas personas con las que tienes una amistad, amor o relación genuina: sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no es.

Pero mientras más tiempo pases tratando de forzar a alguien a amarte cuando no son capaces, más tiempo te estarás privando a ti mism@ de esa misma conexión. Te está esperando. Hay miles de millones de personas en este planeta, y muchas de ellas se van a encontrar contigo a su nivel, con la vibración de donde están, conectarse con donde están yendo.

… Pero cuanto más tiempo te quedes, metid@ en la familiaridad de la gente que te usa como un cojín, una opción de segundo plano, un terapeuta y una estratega para su trabajo emocional, más tiempo te mantienes fuera de la comunidad que anhelas.

Tal vez si dejas de aparecer, serás menos querid@.
Tal vez te olviden por completo.
Tal vez si dejas de intentarlo, la relación cesará.
Tal vez si dejas de enviar mensajes de texto, tu teléfono permanecerá oscuro durante días y semanas.
Tal vez si dejas de amar a alguien, el amor entre ustedes se disolverá.
Eso no significa que hayas arruinado una relación. Significa que lo único que sostenía una relación era la energía que tú y sólo tú ponías en ella. Eso no es amor. Eso es apego.

La cosa más preciosa e importante que tienes en tu vida es tu energía. No es tu tiempo lo que está limitado, es tu energía. Lo que tu das a cada día es lo que creará más y más en tu vida. A lo que le das tu tiempo, es lo que definirá tu existencia.
Cuando te des cuenta de esto, empezarás a entender por qué estás tan ansios@ cuando pasas tu tiempo con gente que no te aporta, y en trabajos o lugares o ciudades que no te convienen.

Comenzarás a darte cuenta de que lo más importante que puedes hacer por tu vida, por ti mism@ y por todos los que conoces es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa.
Haz de tu vida un refugio seguro en el que sólo se permita a las personas que puedan cuidar, escuchar y conectarse.

Tú no eres responsable de salvar a la gente.
Tú no eres responsable de convencerlos de que quieren ser salvados.
No es tu trabajo aparecer por la gente y entregarles tu vida, poco a poco, momento a momento, porque te compadeces de ellos, porque te sientes mal, porque “deberías”, porque estás obligad@, porque, en la raíz de todo esto, tienes miedo de que no te devuelvan el favor.

Es tu trabajo darte cuenta de que eres el amo y la ama de tu destino, y que estás aceptando el amor que crees que mereces.
Decide que mereces una amistad real, un compromiso verdadero y un amor completo con las personas que están sanas y prósperas.
Entonces espera en la oscuridad, sólo por un momento….
… Y mira lo rápido que todo comienza a cambiar.

Desconozco autoría

ELLA NO SABÍA DECIR «NO»

Ella no sabía decir NO.
Siempre lista para resolver los problemas de todos. Siempre, aunque doliera mucho. Siempre, a pesar del cansancio. Postergándose, infinitamente. El cuerpo no pudo sostener ese camino.

Aparecieron múltiples enfermedades que no respondían al tratamiento médico.
Es que no eran bacterias, ni el metabolismo, ni virus… Era estrés, frustración, angustia.
Nadie se dio cuenta!!!
Todos pensaban que ella siempre podía, que era la más fuerte, que no necesitaba a nadie.

En esa soledad de abrazos que nunca llegaban, de una calma no permitida, de una demanda que nunca cesaba, de lágrimas que nunca vieron, ella tocó fondo.
Pasó a ser la «loca», la que tenía crisis injustificadas, la que todos mandaban al psiquiatra.
Y en ese fondo de angustia e impotencia, pudo ‘darse cuenta’…
Darse cuenta que cuando no hay otros brazos, puede abrazarse sola.
Darse cuenta que el tiempo no tienen que dárselo, ella tiene que tomarlo.
Que no sirve esperar que el otro haga lo que ella haría, porque es otro.
Darse cuenta que a veces, los NO son necesarios.

La abnegación puede ser una virtud moral, pero nada tiene que ver con la salud mental.. Es sacrificio. Y el sacrificio constante duele, enferma. Cuando das la vida por otro, la pierdes. Es como un suicidio en cámara lenta. Es morirse un poco todos los días. Sacrificio, dolor, enfermedad, suicidio, muerte…
Ese no es el camino, ¡¡NO debe serlo!!
De ese camino sólo se sale amándose.

Amor propio, aceptación, amor por el otro, vínculos ‘de ida y vuelta’, felicidad, vida.
Ese sí es el camino.
¡EMPODERATE.. MUJER!!!!

(Leído en alguna parte)

El cuarto de mamá

El cuarto de mamá

Recordé la intimidad del cuarto de mi madre, en su querido pueblo San José.

El cuarto lleno de recuerdos y de imágenes religiosas.
En las paredes, los retratos enmarcados, así fuera en la fotografía en grande de mi padre o alguna imagen de Jesús o de María, o cualquier otro santo, casi siempre tenían pegados al cristal (algunas veces con resistol) otra pequeña imagen religiosa, o una fotografía tamaño credencial o infantil (podrían ser de sus Hijos o sus nietos o quizá de alguien más lejano), calendarios viejos recortados y con nuevas imágenes agregadas, y hasta un pequeño moño negro, que en alguna ocasión de visitas, una de mis sobrinas entre la noche, confundiera con un alacrán y se dedicara a darle de chanclazos para matarlo.

Así mismo en sus repisas o «cómodas» se podía apreciar de todo, desde las fotografías de familiares, imágenes de todas las vírgenes y todos los cristos que conocemos, imágenes de «bultito» rodeadas de flores que ella misma elaboraba, (hechas con papel de baño, envolturas de galletas, pedazos de tela, hilos, listones, estambres, medias viejas y todo lo que ella se encontrara y creía que podía servirle para hacer sus manualidades), encima de servilletas que ella misma bordaba, así como palmas benditas del domingo de Ramos,

Cada que iba a visitarla, «esculcaba» los belices, de material de lámina o de plástico.
También «orguneaba» (palabra muy de ella) en una tina que estaba rota y ya no podía usarse para lo que había sido creada, sin faltar también una maceta gigante de plástico, que aún no había sido estrenada.

Siempre entre lo viejo, encontraba algo «nuevo» para mis ojos.
Podía encontrar desde una hojita parroquial o «el amiguito» de hace 20 años, así como alguna tarjeta de navidad del año en que yo nací o quizás un gotero que seguía guardado por si algún día se necesitaba, un juego de cubiertos que no se usaba, hasta un antiguo tomo de la Sagrada Biblia bien resguardada.

Sus muebles eran, entre algunos nuevos que por urgencia tenía que adquirir, o como la sala heredada por mi (mientras yo me hice de tres salas que me acabé hasta decir basta) y la de ella seguía estando maciza.

También podíamos encontrar una mini mesa redonda de plástico, que en mi adolescencia ya existía y había utilizado en la casa de Guadalajara; desarmable y hueca, donde también guardaba medias, fundas para almohada, pañoletas, pañuelos, trocitos de tela y «sevillanas».

Entre cajas de cartón, plástico o lámina y alguna que otra maletita, también un tipo portafolio de plástico color verde que yo usaba en el kinder, había álbumes fotográficos y muchas fotografías sueltas, que esperaban con calma a que yo las encontrara y que me entretenían por horas (nunca me regresé a casa sin haberlas visto infinidad de veces y sin artarme)
Fotos antiguas, de mi bisabuela, abuelos, y tíos, algunos que nunca conocí; así como mías y de mis hermanos mayores, de cuando eramos pequeños, hasta fotos de los más nuevos de nuestro árbol genealógico, nietos, bisnietos y quizá tataranietos.

Entre su ropa podías aún apreciar aquel vestido que estrenaría en la boda de uno de mis hermanos mayores, convertido en blusa y falda, después en chaleco y «fondo» o quizá hasta en «blumer» (prenda interior, tipo bermuda, que se usa debajo de las faldas o vestidos y que son más cómodos que el fondo). Ropa nueva que no quería estrenar por que desde hace 20 años decía que para qué, si ya se iba a morir.

Su cuarto tenía un olor especial, un olor a ella, un olor a señora Santa. Siempre aprecié en ella un olor agradable, siempre a limpia, siempre a fresca.

En las noches, sin falta, siempre una lucecita de una pequeña lamparita alumbraba la penumbra, la oscura noche de un cuarto de rancho, que tan solo se iluminaba al abrir la ventana, en tiempo de luna llena, y de las noches estrelladas.

El sonido de su respirar pausado, me anunciaba que su mente y cuerpo por fin, al final del día había sido recompensado.

Hablar del cuarto de mi madre es hablar de su forma de vida, es hablar del amor que a Dios tenía, y los rezos que para su familia nunca desistian. Para todos había, nadie de su mente escapó, siempre para los pobres, para los futuros sacerdotes y por supuesto para los que ya lo eran, nunca olvidaba pedir a la divina Providencia, para que el pan nunca nos faltara.
Sus hijos en sus oraciones por siempre , los que aquí en México vivíamos y los que ausentes estaban. Las ánimas por mucho su parte se llevaban, a los enfermos nunca olvidaba.
Por eso es que al visitar su casa inevitablemente, las oraciones aprendidas desde pequeña, por si se te habían olvidado, ella te las recordaba.

Ella, mi madre, la señora santa, ¿cómo olvidarla?!!!
Y cuando vuelva a su casa, por su esencia de seguro habré de presenciarla.

¡Madre!! ¡Te extraño tanto! Extraño esa suavidad de tus arrugas en tu cara, extraño tu cabecita blanca, la que inclinabas a la hora de besarla, extraño tus manitas llenas de manchitas, que a fuerza querías ocultarlas, hoy las mías se parecen a las tuyas, tu herencia con orgullo sabré aceptarlas, extraño tus palabras llenas de bendiciones y lo lindo que era, en los últimos días de tu vida, escuchar de tus labios «ya llegó mi hija»?
Pero lo que más extraño tus últimas palabras, que aunque me nombraras … no logré escucharlas.

Hoy solo quiero decirte ¡Feliz cumpleaños Madre!! Y aunque no te gustaba, por favor!! baila por mí en el cielo, y celebra con cada uno de la familia que ya partieron y que ahora contigo están!! (Papá, Galy, Lilianita) y entre todos un abrazo grande habremos de formar!!
Te amo de aquí al cielo y vuelta para acá!

😭

M.M.S.S.

27.06.19

Brando se equivocó

Nunca le tengas miedo al amor. Porque aunque te mate, vale la vida.

–Brando. Pensamientos de Luc.
#mindofbrando

Ay Brando!! nunca había estado tan desacuerdo contigo y me enoja leerte.

El amor no es causa de temor y vivir con miedo, ni la misma vida tendría sentido.

Enamorarse… eso sí da pavor!! Y es un tremendo error hacerlo de la persona equivocada.

Cansada estoy de querer entender por qué nuestros mundos se cruzaron si no había nada que aportar.
Quizás es algo que de otras vidas, yo debía pagar.

Tú no me querías y yo te adoraba!

Y dejaste que lo hiciera cuando más tranquila en mi mundo me encontraba.
Por qué remover las aguas turbulentas, una, otra y otra vez, acaso de eso vives para poder satisfacer tu ego, que disfrazado de bondad, mi vida quieres arruinar.

Pero no! se que esto no es verdad, pero mi enojo me hace desvariar, si con ella vives feliz por qué mi vida insistes en no soltar.

Mi mente nunca quiere descansar.
Y vuela y miente y pretende atraparme, enredarme en su locura y me dice que aún me amas, que con ella solo estás por temor a los demás, por miedo a volverte a equivocar.

Pero no! yo no pretendo volver a caer en la trampa, que mi mente me tiende una vez mas, bastante cansada y sin fuerzas, quisiera que aletargada en mi inconciente durmiera por toda la eternidad.

Por favor!! Ya déjame descansar!!