Un mundo de amor

En días como estos, las personas que me aprecian, quieren o aman me recuerdan que el cariño no se ruega, que el amor no proviene de una sola persona.
Que  en la vida estoy completamente rodeada de muchas personas para las cuales soy importante, las cuales son felices a mi lado y que me quieren tal cual soy. Que valoran mis cualidades y que mis defectos no les son tan importantes.
Que el amor y cariño debe ser recíproco, que la vuelta debe ser ida y regreso.
Personas como las que tengo a mi alrededor hacen que desbarate la nube color de rosa que envuelve con tristezas mi vida, hacen que plante mis pies de nuevo a la tierra y que mi mente deje de volar.
Personas que me hacen valorar el verdadero amor. No aquel de mentiras disfrazadas de cariño, adornadas con palabras y actitudes bellas. Que se desvanecen en el momento que ya no se necesitan.
A pesar de haber entregado mi amor completo, no por partes, no a medias, no destrozado. El mío estaba entero, completamente sanado.
El verdadero amor no engaña, no humilla.
Doy gracias a todas estas personitas que forman parte de mi existencia, que han sabido y querido permanecer  en mi vida.
Gracias mi cielo, gracias mi sol!! por que a pesar de las tantas veces que te he fallado sigues dándome tu mano, sacándome del fondo cuando como un  lastre las penas me hunden y me ahogan. Cada tropiezo, cada recaída me levantas y curas mis heridas, me tomas de la mano y con paciencia esperas a que con calma vuelva mi cabeza a su lugar. Gracias por amarme!! Gracias por este día, gracias por ser, gracias por estar!!
Y por favor, No me dejes nunca!!

Viaje sin fin…

Exprésese!! Ande exprésese!!
Aquí estaré por dos horas. Dígame todo lo que quiera decirme. Al fin que ya estoy curada se espantos (bueno, no es verdad, siempre sale algo nuevo) que después volveré a hacer lo que me venga en gana, a hacer mis tonterías que no les veo el fin.
Si quiere dígame lo que ya hace años me dijo, hiérame  como aquella horrible noche, tal pareciera que me agrada el maltrato, pero no lo crea todo, como le dije alguna vez, creo que usted y yo terminaremos juntos nuestras vidas, y pienso: ¿entonces para qué hacer la maldad tanto tiempo?.
A menos que nos mate antes este maldito virus que está tan de moda y ni siquiera un adiós podamos decirnos.
O si quiere, dígamelo como aquella persona odiosa me dijo una vez: no me busques más, ya que me voy a casar, no sé con cual de las dos, pero me casaré, y no quiero que me molestes más. ¡¡Vaya estupidez más grande!! ¡vaya inmadurez del tipo! Y que ironía de la vida, para nada me costó olvidarlo y él regresó al mismo lugar del que huía.
Tan fácil que es decir adiós para siempre y no dar ni un pié para que pueda uno molestar. (bueno, no tan fácil, solo para las personas comunes, para las personas normales, y yo no me cuento entre ellas)
Pero así es la vida, el que no se quiere ir, no se va… Pero tampoco se queda… Y eso es lo grave del asunto…¡ Piénselo bien!! ¿Qué es lo que usted quiere hacer??
Hágale caso a esta loca que no deja de escribir, por que escribir es mi pasión y mi desahogo, usted ya lo sabe, le gustaban mis cartas.
O si quiere, podemos escribir un libro completo, uno que no tenga fin… Uno como esta historia, donde el personaje protagónico siempre se va y no se va. Y tiene miedo de quedarse pero  no se atreve a irse.
Ándele!! Aquí estaré justo hasta las once…. Después…  No lo sé. ..

Saldo rojo

Las mejores lecciones de vida son las que más duelen!
¡Nunca! ¡Jamás, expreses algo que no sientes! nunca preguntes cuando temas a la respuesta,  así te sientas muy seguro, nunca lo hagas ¡nunca!!.
Esto  me trajo solo el peor dolor que he experimentado. Pensaba que en meses estaría superado.
Larga se me hacía la espera para que terminara lo que no ha terminado. Pensaba que, como en ocasiones pasadas, quedaría mi ser reparado en tres o seis meses.
Desde aquel fatídico día que sintiéndome muy segura de su amor me quise comportar como la persona más sensata y comprensiva del mundo!!
Con una sonrisa que convencía a cualquiera. Cuando por  dentro mi corazón se partía en mil pedazos, asustada como una criatura a la que la muerte le arrebata los brazos de su amorosa madre.
Quizá igual se hubiera ido, pero mi corazón me dice que fue demasiado pronto, para que mi mente lo asimilara.
Ninguna muerte cercana a mí a dolido tanto, ya que en éstas, la vida me dió la oportunidad de asimilarlo antes, amar hasta el último instante y a pedir el necesario perdón para dejar reposar el alma, con la esperanza de algún día volver a abrazar y prepararse para una nueva vida.
Nunca podré explicar el por qué, porque ni yo lo sé, ¿por qué esto me ha costado tanto?  
Algo muy, pero muy grave debí hacer en mis vidas pasadas para seguir pagando, solo espero que con esto, haya saldo a mi favor.

Pandemia

Hoy he amanecido con esa sensación de ser y no ser, de estar sin estar.
Ya varias noches que no puedo dormir, llego a casa agotada, ¿de qué? No se realmente, pues mi trabajo no requiere de esfuerzo físico.
Hoy desperté inquieta, como a eso de las 4.30 am, ya no podía conciliar el sueño, sentía un leve dolor de garganta y algo líquido en mi nariz. Sensación que vengo sintiendo de vez en cuando, ahora con este tema del covid-19, y no quiero sugestionarme, pero hoy si me asusté un poco más.
Pocas veces enfermo de vías respiratorias, de hecho, creo que soy muy fuerte en ese aspecto, que cuando me enfermo, ni siquiera requiero de un doctor, pero ahora me espanta el simple hecho de tener que sonarme la nariz, o garraspear un poco. Me atemoriza hasta prender el ventilador o comerme un raspado, por no irme a resfriar. Y no, no es algo como dijeran, que vivo con psicosis, no es así.
A pesar de que afortunadamente mi negocio fue considerado como una actividad escencial, y que no he dejado de laborar, me preocupa sobremanera el futuro.
Las entradas que he tenido me han mantenido con la alimentación necesaria, y quizá un poco más. Pero los pagos de servicios no esperan y se empiezan a acumular,  en ocasiones las ventas no son tan buenas . ¡¡ Y claro que corrí con suerte!! Cuántos ni siquiera tienen una entrada, sus patrones tuvieron que prescindir de sus servicios al no tener con que sostener sus sueldos. Sin entradas económicas, ¿Cómo hacer para las salidas?

Otra cosa que me tuerce un poco los nervios (y las tripas) es el hecho de que a medio México le valga un comino la pandemia, que medio México diga que es cosa de gobiernos, para desestabilizar la economía del país o mundial. Que crea que es cosa de nuestro mal gobierno. Bastante daño le han hecho a nuestro país, que ahora como el cuento del pastor y el lobo, como para no creer nada de lo que hoy nos dicen.

Me duele ver cómo las pequeñas y medianas empresas las hayan cerrado y dejado los gigantescos supermercados para que sigan sobreviviendo a costa de las necesidades básicas. ¿Por qué no dar la oportunidad ahora a los pequeños comerciantes de ser ellos quienes surtan las despensas de tantas familias?  y que las ganancias queden para quien más necesita en estos momentos, los grandes supermercados no sufrirán tanto como las empresas familiares.
Harta estoy de que las personas no entiendan la gravedad del asunto, y sigan conviviendo, juntitos como manojitos de cebollas cambray, compartiendo fluidos.

Por unos irresponsables estaremos perdiendo otros que si hacemos el esfuerzo, que sí extrañamos a nuestras familias, que también tenemos el gran deseo de salir a divertirnos o cambiar ya de espacio, de aires, de caminos y actividades.
Pero como dicen y por desgracia así es,  nadie experimenta en cabeza ajena y no nos basta ver como todos los casos de países, países mucho más avanzados que nosotros pasando por tremendas pérdidas.

Es triste ver en algunas zonas los locales cerrados, casi como en una ciudad fantasma, con letreros recordándoles a sus clientes cómo y dónde pueden encontrarlos, pues no hay certeza de cuándo termine esto. Algunos otros mencionando con tristeza lo mucho que los van a extrañar. (Esto casi me hace llorar)
Mientras unos cuantos ingeniosos, como buenos mexicanos, cambiando de giro a sus empleos, aprovechan la situación para hacerse de unos pesos que han dejado de ganar por el cierre de sus trabajos. Por lo menos, para llenar las pancitas de su familia.

Cuando en otras zonas, a la gente le importa poco lo que pudieran ocasionar, y siguen funcionando gimnasios a puertas cerradas, unidades deportivas llenas de muchachos jugando las cascaritas, como si no pudieran prescindir un mes o dos mas de ellas, grupos de vecinos, reunidos en las calles, como si se quisieran tanto.

Es triste, estresante y frustrante que se viva en extremos completamente opuestos, unos pasando hambres y preocupaciones y otros celebrando a lo grande, como si estuvieran en un eterno festejo.

Por desgracia, a la hora de la verdad, el contagio será parejo, o más bien injusto, por que a quien más cuidaste, serán las personas con más vulnerabilidad a enfermarse.

Todo esto es una locura y pareciera que el aire que se respira está enrarecido y como polvo de incertidumbre, cae sobre nuestras cabezas y nos llena de melancolía,  nos llena de  coraje, nos llena de rabia  y de una impotencia muy extraña.

Solo espero que todo esto no mate nuestras mentes a la par que el coronavirus nuestros cuerpos.

Dios quiera que pueda seguir escuchando, aunque sea de vez en cuando sus voces o leyendo casi a diario sus letras, de todos los que de una u otra manera, forman parte de mi vida.

¡Abrazos, bendiciones y mucha salud!! ¡Cuídense mucho!!

Día de mala suerte


Esto no puede ser, resulta casi increíble, después de tantos meses sin siquiera pensarte, regresas a mi memoria.
Primero lo del asunto ese de tu boda, que hizo que sintiera un retortijón en mis intestinos.
Estuve todo ese día de mal humor, gracias al tema mundial  del Covid-19 creí que mi molestia era por ahí, con la maldita incertidumbre de si tendría que cerrar mi negocio que apenas da para irla llevando al día. En realidad no sabía por cual situación estaba más molesta. Pero era algo que me tenía impaciente por horas, o mejor dicho, por todo un maldito día.
Pero al final descubrí que mi pequeño negocio era mucho más importante que una estúpida boda, al confirmar que sería una de las afortunadas autorizadas para seguir laborando, y pensé: a quien fregados le importa que alguien en este mundo quiera casarse?.

Y hoy, gracias ( o por desgracias) a un reto cursi del Facebook destapé la cloaca. Y parte de la sopa de mi relación contigo salió a relucir.
Mi sobrino ( al que yo alguna vez tomé todo pequeñito en mis brazos) fue mi confidente y comprensivo lector.

Ya le di una responsabilidad para cuando yo muera. Borrar todas y cada una de las fotos si es que la muerte me agarra toda desprevenida. O en su defecto, él tomara la decisión de borrar o dejar. A lo que contestó, que en caso de no especificarlo, las conservaría.
Entre tantas coincidencia, hubo una que me sobresaltó.
Desde el 2018, no había abierto mi cuenta de Skype, así como que para qué? Si era mi medio para conectarme más directamente contigo. Y oooh!! Maldita sorpresa!!
Que me encuentro con un hola tuyo en agosto 2019.
Pero me di cuenta que eso no era todo, ni tanto!!!
De pronto me di cuenta de aquellos mns que te sirvieron de catarsis del 2017, mensajes que creíamos que se habían ido al limbo, ahí estaban!! Como putas palabras esperando ser penetradas por mis ojos.
Y mi torzón de estómago volví a sentir.

Volví a creer en tus putas palabras que plasmaste, cuando pensabas que nunca podría leerlas. Volví a sucumbir ante tus mentiras de tus «te extraño» tus «aún te quiero» tus «tengo ganas de verte y abrazarte» y tus «jamás te voy a olvidar»
Y vuelvo a sentir una rabia inmensa, por que tus mentiras aún no dejan de torturarme.
¿Hasta cuándo podrás dejarme descansar? ¿Hasta cuándo este terco corazón dejará de importarle tu vida?
¡¡Maldita sea!!! Cuánto diera por que nunca te hubieras cruzado en mi camino… Pero el tiempo no vuelve atrás… Y el amor aún no quiere doblar la esquina y desaparecer…

Olvido, ¿hasta cuándo llegarás?


Hacía tiempo que la paz a mi había regresado.
Mucho tiempo ya que tu presencia había desaparecido, se había ausentado de mi mesa cuando a medio día llegaba a comer, ya no sentía esa angustia de saber que ya no compartiría contigo esos momentos que tanto disfrutaba, ni esa melancolía de cada tarde, al  saber que a las labores tendríamos que regresar.
Muchos meses sin añorar que volvieses de nuevo a mi cama, esas pocas que junto a tu cuerpo con mis piernas yo rodeaba, volver a sentir esos brazos protectores que me hacían sentir pequeña y tan amada.
El tin, tin de celular y la emoción de saber que podría ser tuyo el mensaje que llegaba.
Ya hasta había dejado de voltear a la puerta cuando un carro estacionaba.
Dejé de esperar ver tu figura al entrar, que aún con el paso del tiempo seguía causándome una emoción de adolescente, de alguna travesura planeada.
El mundo no lo sabía, pero aún así, yo imaginaba el día en que por fin lograra anunciar que eras tú a quien yo amaba. 
Había logrado también después de tres años de luchar contra mi demonios y mi voluntad, desprenderme de ti, pensar más en mi, convencerme que yo para mí misma,  era la que más importaba.
Y sabía que había ganado la batalla, me sentía una triunfadora, que era una de las cosas más fuertes hasta ese momento vividas, con tantas emociones revueltas que a tu lado yo sentía. Sentimientos que llegaban hasta los extremos jamás imaginados.
Ya había logrado vencer hasta mi falta de voluntad, para hacerte a un lado en todos los aspectos, bloquearte de cada una de mis redes sociales, para mí  era una gran hazaña y me sentía orgullosa, libre de culpas, de temores y tristezas.
Había vuelto a ser yo, aquella que nunca conociste, por que la yo que tú fingiste amar, nunca volvió a ser la misma desde que vi tu mirada y  sucumbí a tus bellos ojos.
A esa, mi otra yo, en realidad, nunca la conociste.
Y hoy… hoy ha vuelto a resurgir esa parte de mi que no dejaba marcharte.
Hoy con dolor, ese dolor que había ya olvidado,  supe que con ella pronto habrás de casarte.
Y me sentí de nuevo usada.
Nunca me amaste, de mentiras solo me alimentabas, dijiste amarme una noche especial, aquella que tan cruelmente creí. Decías que del amor por ella no quedaba nada y yo ilusa lo tragaba.
Mi orgullo herido de muerte, volvió a recordar, solo bastaron seis meses, para que tu amor dormido despertara.
De mi te valiste sin importar lo que yo por dentro y por fuera demostrara, eras el amor de mi vida, pero eso al final era lo de menos, para ti la única siempre fue ella.
Mentiste con tal saña, que aún en mis recuerdos, suenan esas dulces palabras y aún me la creo, casi, casi logro sentirte cada vez que eso pasa.
Duele, duele hasta lo más profundo del alma saber que en mi fuertemente te apoyabas, mucho lastimaban tus pies sobre de mi,  creyendo y esperando que al final valdría la pena.
Como dicen, nadie sabe para quien trabaja.
Empecé los cimientos de una vida independiente, logré cargar por ti tus culpas y una vida media oculta.
Destapé la caja de Pandora, donde ocultabas tus demonios y casi lograba hacerte salir de ahí, tomada de tu mano, pero al final ella fue la que ganó esa batalla que yo dejaba casi ganada.
En bandeja de plata todo estaba, para ella llegar como si nada.
Y yo, como niña humillada, sin tajada de pastel a mi casa me mandaban.
Aún cuando nuevamente ella te fallara, aquí yo como idiota  con mis brazos extendidos siempre, siempre estaba.
Y eso te unió más a ella… y yo tomando fuerzas de donde no había, mis alas reconstruía, de volar ya era hora, definitivamente por esta vez ya me convencía,  nada tenía que hacer en ese nido que jamás fue tan siquiera un poco mío.
Y hoy de nuevo he caído… Mi corazón reconstruido, un pedazo ha perdido…
Y yo le sigo pidiendo a Dios, que me ayude ya con este olvido, ¡¡de cada segundo contigo vivido no quiero saber más!!!
¡¡Que borre de mi historia lo bueno y malo, que ninguno quiero recordar!! Que me haga despertar de este sueño convertido en pesadilla,  largo se ha tornado ya. Que tenga un poco de compasión, que para pago, ya  es suficiente, ya hasta creo me sale debiendo.
Al altar la vas a llevar, que triste que tuve que estar en tu vida, para darte cuenta que jamás la dejaste de amar.

Nuestro amor era único, pero solo lo era para mí…

Nuestro amor era único, pero solo lo era para mí…
Desde el día que te vi no he dejado de pensar en ti, en esa sonrisa que iluminaba tu cara aquella noche de brillantes estrellas. Era increíble que una persona desde el primer momento que la conocí me hiciera sentir de la manera que tú todavía lo haces. No es difícil saber cuándo alguien te gusta, pero contigo fue diferente, nuestras miradas se conectaron desde el primer momento
en los que tus ojos se posaron sobre los míos y es que ¿Quién se iba a imaginar que tú y yo estábamos destinados a ser?, a ser almas gemelas, créeme cuando te digo y no exagero que este sentimiento tan fuerte no ha desaparecido, es así, no ha desaparecido de mi corazón y de mi alma.

No habían palabras para explicar lo que tú me hacías sentir, era algo más allá de lo que pudiera decirle a la gente, aquellas personas que veían mi cara de tonta enamorada no debían preguntar el porqué, sabían que tú eras el causante de esa sonrisa que lucía de mejilla a mejilla, me sentía importante como si fuera la única persona que de verdad existía para ti, tus besos eran morfina nada me dolía, nada me afectaba si estaba a tu lado estaba en una burbuja, la burbuja que conformaban tus brazos.
Pero tanto amor tiene un precio, por supuesto que yo ese momento no lo sabía, parece ser que todos se daban cuenta menos yo, en algunos momentos creí ver retazos en sus ojos de un amor que no era el mío, pero no preocupaba pues con toda mi  alma sabía que su corazón era mío, nunca pensé que vivía en la mentira más grande de toda mi vida. No había conocido, menos había sentido dolor tan grande como el que sentí en aquel momento cuando vi tus dedos enlazados con otras manos.

Diferente, eso era lo nuestro o en algún momento así lo creí, por lo visto era una mentira todo lo que me decías al oído, relación a la que todo le di, pero de un momento a otro decidiste por ti y por mí que esto ya no valía la pena, y lo arruinaste, rompiste mi corazón y lo arruinaste todo lo que con tanto amor y esmero llegamos a construir.
De repente el enojo invadió mi cuerpo, estaba tan molesta de que me hayan visto la cara de tonta, pero ¿Qué podía hacer? Si yo te amaba, te amo, ¿no se supone que cuando amas a alguien solo deseas su felicidad?, pero ¿y yo? ¿Qué había de mí? ¿Me quedaba tranquila sabiendo que no fui solo la única en tu vida cuando pensaba que sí? Mientras el dolor era el dueño de mi corazón y tus mentiras ardían por mis venas, es que a pesar de todo sigues dentro de mí y todavía no he descubierto como sacarte de mi pecho y de mi alma.
Ahora solo me queda respirar y encontrar el camino de nuevo a mí misma, una yo sin ti.

NG

XV aniversario

Le sugiero elimine todo rastro del amor que algún día le dieron, lo que usted consideró demasiado poco, amor que no le bastó ni fue suficiente para retenerla.

No necesita recordar ni guardar más una historia que no fue ni será nunca.
Si el lugar donde se encuentra la hace feliz, borre, elimine y olvide todo lo demás.

Si yo fuera usted ¡¡así lo haría!!!

ya se había ido, nunca entenderé por qué volvió ¡¡jamás lo entenderé!!!

Felices y dulces 15 lunas de miel.

Un año cortito…

Aún no me la creo que esté por llegar otra navidad.
Parece que apenas hace dos meses quitaban los puestos del tianguis navideño y ya se volvieron a poner.
Ya hace más de un mes que las luces de colores en las ventanas y los arreglos en las puertas de las casas de la colonia, me indican que así es.
Hace poco que empecé de nuevo a volverme loca, consiguiendo de aquí y de allá, tratando de surtir bien la mercancía navideña y luego acomodar, y no he parado de hacer manualidades.
Los papás empiezan a llevar papeles y bolsas para los regalos de intercambio y/o para sus queridas familias y amigos.
Los niños compran su cartita para el niño Dios o para Santa, quieren tenerla a tiempo bajo el árbol o en el nacimiento, para que no les vayan a fallar.
Piden y piden hojas verdes, hojas rojas, hojas cafés, diamantinas, lentejuelas y pegamentos para sus manualidades escolares, las últimas de este año.
Empezamos con la incertidumbre de qué regalar a los niños, a los grandes, a uno mismo.
Marañas en la cabeza, tratando de ajustar el presupuesto aún sin contar con un aguinaldo.
¿Qué cenaremos este año, dónde y con quién??
Un año más que vuelve a nacer un pequeño en Belén y que hace que el mundo se alborote.
Aún con todo eso, mi cabeza no termina de asimilar que otro año está por terminar.
Miro fijamente las luces que me hacen guiños, como queriendo por fin convencerme que pronto será de nuevo navidad.

Orgasmo

No hay nada más exquisito
que robarle un orgasmo a una mujer…

Puedes robarle un beso
puedes robarle un abrazo
puedes robarle una sonrisa
puedes robarle un suspiro
pero un orgasmo
no cualquiera,
es como robarle el panal a la abeja,
pero al final
sabes que probarás lo dulce de su miel…

Es tan delicioso
hacerla llegar al punto máximo de su placer,
verla tan expuesta
ver como su cuerpo se estremece,
como vibra,
ver esas contracciones
acompañadas de gemidos
de gritos
de jadeos,
sus manos sujetando fuerte las sábanas
como queriendo arrancarlas de la cama,
sus piernas se debilitan
y tiemblan,
y llega ese momento
ese justo momento
en que su sexo
desprende sus fluidos
como cascada
como agua de manantial,
que te invita a beberla
a probarla
a mojarse de ella…

Y enseguida cae su cuerpo
desmayado
extaciado
empapado
ante ti…

Siéntete orgulloso
y disfruta del espectáculo
que es ver a una mujer así…

-Antonio Hercampero-