Y todo empezó así, de la nada! Y de la nada terminó!
Maldigo el día que te conté aquel sueño, maldigo el día en que te pensé en ese secreto lugar.
No sé qué duele más, si fueron tus mentiras, o el que me hayas utilizado para dar ese paso que tanto temias, quizá será mi orgullo herido o si fue tu desamor.
Abrí camino a tu libertad, a tu independencia, te ayudé a sentirte tú, a mostrar lo que realmente eres.
Debí seguir las reglas del juego, de tu juego! pero aposté a ganar y con miedo, pero con muchas ganas y demasiada felicidad, al disparo de salida atendí con regocijo! no sabes cuánto y nunca lo sabrás.
Canté mi triunfo antes de llegar, trastabillé, caí y alguien que venía con desventaja muy atrás, aprovechó mi descuido y me arrancó de las manos mi lugar.
Quise dejar todo antes de empezar. Tenía miedo a hacerte daño! Pues mis sentimientos hacia ti no me ataban aún y mi conciencia me jalaba hacia atrás.
Debí decir adiós!!
Tuve oportunidad de reaccionar a tiempo y te dije, no quiero participar, pero me sentía tan bien a tu lado, era como el sueño de la niña que nunca fui.
Tus brazos estaban a mi medida, ni un centímetro más, ni un centímetro menos! Mi cuerpo se acoplaba perfectamente a ti.
Son de las cosas que más añoro, junto con mis carcajadas, jamás he vuelto a reír igual.
Hay diferentes tipos de abrazos, abrazos de niños, de hijos, de padres, de amigos… Jamás, ninguno de ellos, puedo comparar…
Y ahí debí decir adiós…
La locura contenida durante tantos años, casi toda mi vida, por fin era liberada! salía de mi ser de la forma más turbulenta, más honesta, más feliz, más humilde, más completa.
Eras lo mejor que había pasado a mi vida, pero eso no importó, sentimientos son sentimientos, dijiste.
Hoy sería nuestro aniversario, cuando con temor, pero con mucho amor, mi boca pronunció, ¡Si quiero!
Aún había tiempo, debí decir adiós!
Hoy eres diferente, de aquella persona no queda nada.
Cambiaste tu mirar, tu vestir ya no es el mismo, tu rostro no es natural y ya no hueles igual.
Que tristeza, que pesar! me engañé! creí que algo te inspiraba, pero fue ella quien te hizo cambiar.
Ahora eres una persona de la alta sociedad.
Y yo antes que tú, debí decir adiós…

